Durante septiembre y octubre de 2026, visitantes nacionales e internacionales podrán acercarse a una práctica singular del altiplano boliviano y conocer, junto a las comunidades locales, el recorrido de una de las fibras naturales más finas y valiosas del mundo.
Hay experiencias que no se explican del todo: hay que estar ahí para sentirlas. Ver a las vicuñas desplazarse por los paisajes del altiplano, conocer a las familias que conviven con ellas y comprender cómo la conservación puede convertirse también en una oportunidad para las comunidades es la esencia de la nueva propuesta que incorpora Ruta del Vino Bolivia.
Este 2026, Villazón abre las puertas de sus comunidades a la experiencia turística de Esquila de Vicuñas, una propuesta pionera en Bolivia que permitirá conocer de cerca el manejo sostenible de esta especie silvestre y el aprovechamiento responsable de su fibra.
Pero la experiencia va mucho más allá de presenciar una esquila. El visitante podrá entrar en contacto con el territorio, compartir con las familias y comunidades protagonistas y descubrir todo el proceso de obtención de la fibra más fina del mundo.
Una fibra extraordinaria, una historia que nace en el territorio
Reconocida internacionalmente por su extrema finura, exclusividad y alto valor, la fibra de vicuña es considerada una de las fibras naturales más valiosas del mundo. Su aprovechamiento sostenible demuestra que es posible vincular conservación de la fauna silvestre, identidad cultural y economía comunitaria.
Ahí está precisamente uno de los mayores valores de esta propuesta: quienes la hacen posible son las comunidades y familias del territorio, portadoras de conocimientos y prácticas vinculadas al manejo y la esquila de vicuñas. Los visitantes podrán escuchar sus historias, compartir con los comunarios, observar el proceso y comprender cómo los saberes locales y un recurso natural excepcional pueden convertirse en una experiencia turística responsable.
Desde los paisajes del altiplano de Villazón hasta las manos de quienes trabajan con esta fibra, la propuesta invita a descubrir Bolivia desde otra perspectiva: a través de sus territorios, sus comunidades y sus saberes.

Septiembre y octubre: temporada de esquila
Durante septiembre y octubre de 2026, distintas comunidades de la región serán escenario del Cronograma de Esquilas de Vicuña, abriendo una oportunidad para que visitantes nacionales e internacionales puedan vivir este proceso de manera cercana y auténtica.
La incorporación de esta propuesta amplía la oferta de Ruta del Vino Bolivia hacia experiencias que conectan al visitante con el territorio de una manera más profunda. La esquila de vicuñas es, al mismo tiempo, una experiencia de conservación, porque permite comprender el manejo sostenible de una especie silvestre; una experiencia comunitaria, porque acerca al visitante a las familias que mantienen vivos estos conocimientos; y una experiencia de territorio, porque solo cobra verdadero sentido al vivirla en los paisajes y comunidades donde esta práctica forma parte de la vida local.
Así, la nueva experiencia propone algo más que una visita turística: invita a conocer el valor que existe detrás de una fibra extraordinaria y a descubrir cómo conservación, cultura y turismo pueden encontrarse en un mismo territorio.
