PROMETA, junto a FCBC y con el apoyo de la cooperación internacional, el Programa Paisaje Productivo Protegido impulsa más de 200 mil hectáreas bajo prácticas sostenibles y regenerativas en la Chiquitania y el Chaco.
En Bolivia, producir sin destruir la naturaleza ya no es solo una aspiración: empieza a convertirse en una experiencia concreta. El Programa Paisaje Productivo Protegido – PPP Bolivia, se consolida como un modelo que integra producción, conservación y desarrollo rural en territorios donde los bosques, la biodiversidad y las comunidades enfrentan crecientes presiones ambientales y económicas.
Este proceso fue desarrollado en Bolivia por PROMETA y la Fundación para la Conservación del Bosque Chiquitano —FCBC—, en el marco del proyecto “Integrando los paisajes productivos a los procesos de conservación de bosques en el Oriente y Sur de Bolivia”, con el apoyo de la iniciativa ambiental Team Europe, ASDI, Suecia en Bolivia y la Unión Europea.
Tras dos años de trabajo, articulación y aprendizaje conjunto, PPP Bolivia promueve actualmente más de 200 mil hectáreas bajo prácticas sostenibles y regenerativas en la Chiquitania y el Chaco. Su propuesta parte de una idea sencilla, pero transformadora: producir conservando y conservar produciendo.

Un nuevo camino para el desarrollo rural
Durante mucho tiempo, el crecimiento productivo fue entendido como sinónimo de expansión sobre el bosque. Bajo esa lógica, la naturaleza quedaba relegada a un segundo plano, pese a que el agua, el suelo, la biodiversidad y los ecosistemas son justamente la base que sostiene la producción.
Frente a ese paradigma, el modelo PPP propone una mirada distinta: integrar áreas productivas y áreas silvestres dentro de un mismo paisaje, promoviendo predios más eficientes, mejor planificados y con menor presión sobre los bosques.
El programa no busca frenar la producción. Busca mejorarla. Para ello, acompaña a productores privados, comunidades, asociaciones y empresas en la implementación de buenas prácticas vinculadas a la ganadería regenerativa, la agricultura sostenible, la restauración de áreas degradadas, el monitoreo de biodiversidad, el uso de energía solar, la aplicación de bioinsumos y la gestión responsable del territorio.
Rodrigo Ayala, director ejecutivo de PROMETA, resume el sentido de este enfoque con una idea central: “si se quiere seguir subsistiendo mediante la producción, tiene que seguir habiendo naturaleza”. Desde esta perspectiva, producir y conservar no son caminos opuestos, sino condiciones que se necesitan mutuamente.
El Sello PPP: confianza para producir, valor para conservar
Uno de los hitos más importantes de este proceso fue el lanzamiento del Sello PPP, un distintivo que reconoce productos provenientes de territorios donde la producción y la conservación avanzan de la mano.
El sello permite mostrar al mercado que un producto proviene de un predio que aplica buenas prácticas, conserva áreas naturales y forma parte de un proceso de mejora continua. Más que una certificación rígida, funciona como una herramienta de acompañamiento técnico, planificación territorial y reconocimiento a quienes están apostando por una nueva forma de producir.
Para los productores, el Sello PPP representa una oportunidad para diferenciar sus productos, mejorar su imagen, acceder a nuevos conocimientos, prepararse para mercados más exigentes y fortalecer el valor de sus predios. Para la conservación, significa ampliar superficies bajo buenas prácticas, fortalecer corredores biológicos y demostrar que el bosque en pie también puede ser parte de una economía rural moderna y competitiva.

Una experiencia compartida con productores, comunidades e instituciones
La presentación de resultados de PPP Bolivia reunió a productores privados, comunidades, autoridades, instituciones aliadas, medios de comunicación y organizaciones vinculadas al desarrollo sostenible. El evento permitió conocer experiencias concretas de quienes ya están aplicando el modelo en sus territorios y demostrando que es posible producir mejor sin comprometer la base natural que sostiene la vida y la economía rural.
El encuentro también contó con la participación de la Fundación ProYungas de Argentina, institución que dio origen al modelo PPP. Su presidente, Alejandro Brown, y su director ejecutivo, Sebastián Malizia, acompañaron este importante momento e intercambiaron aprendizajes con productores e instituciones bolivianas.
Asimismo, participaron Roberto Vides, director ejecutivo de FCBC, y Rodrigo Ayala, director ejecutivo de PROMETA, instituciones ejecutoras de PPP Bolivia y protagonistas de este proceso de adaptación, implementación y consolidación del modelo en el país.
Una apuesta de PROMETA por territorios más sostenibles
Para PROMETA, el desarrollo del PPP Bolivia representa una apuesta concreta por una conservación integrada al territorio, capaz de dialogar con la producción, las comunidades y los desafíos económicos del país.
La experiencia demuestra que la conservación no tiene que estar separada del desarrollo rural. Al contrario, puede convertirse en una condición para producir mejor, generar confianza, abrir nuevas oportunidades y proteger los ecosistemas que hacen posible la vida.
Con más de 200 mil hectáreas bajo este enfoque, PPP Bolivia se proyecta como una alternativa con potencial nacional para avanzar hacia paisajes más sostenibles, resilientes y productivos.
En un contexto marcado por el cambio climático, la presión sobre los bosques y la necesidad de modernizar los sistemas productivos, el Programa Paisaje Productivo Protegido abre un camino posible: construir territorios donde la producción, la biodiversidad y el bienestar de las comunidades avancen juntos.
